La felicidad es tan cerca
Cada hombre quería ser feliz y aun lograr estados de éxtasis; los yoguis avanzados conocen algunas modalidades misteriosas por la cual este estado divino puede ser tocado y guardado cuanto más tiempo posible. Con respecto a esta búsqueda ciega del hombre común, el gran filosofo Voltaire escribía: “Todos los hombres buscan la felicidad pero sin saber con precisión donde podría ser encontrada, muchas veces accionan exactamente como los borrachos que buscan de manera confusa la casa, sabiendo que tienen una en alguna parte”. En frente de tal situación paradójica, el mismo intuía una solución genial para salir de este estancamiento, sugiriendo, antes de todo despertar y amplificar dentro de nosotros una actitud creadora. Si para algunos la infelicidad es por doquiere, no necesitamos olvidar que lo mismo es con la felicidad.”
La mayoría de los hombres no saben como pueden ser felices o no se animan a ser felices en el momento presente, gozando plenamente de todo lo que tienen y más, de lo que son. Ellos proyectan casi siempre la felicidad en un futuro hipotético, ligándola a menudo, muchas veces, de algunos deseos, cosa que impulsó a el gran maestro espiritual yogui Shivananda a decir con humor: “Si construiría la casa de la felicidad, para la mayoría de la gente, el cuarto mas grande necesitaría ser la sala de esperar”.
Sin embargo en el Oriente hay un muy antiguo método, muy simple de tocar y mantener, por mucho tiempo un estado de éxtasis. El tiene como base de poner constantemente en práctica los siguientes tres principios fundamentales:
1. ser siempre nosotros mismos;
2. usar lo mas frecuentemente, con máxima eficiencia, todos los recursos y energías posibles latentes propias y del medio ambiente por medio de la generación y el mantenimiento, en nuestro microcosmo, del fenómeno de la resonancia;
3. necesitamos lo mas frecuentemente prever y transformar, especialmente, lo que puede ser previsto y transformado.
De una manera practica estos 3 principios muy sencillos, pero esenciales para hacer de nuestra existencia un estado de fiesta espiritual, una fuente continua de éxtasis divino, se ponen en practica en primer lugar por el uso correcto y sistemático de las técnicas yoga para controlar las energías sutiles (ASANAS Y PRANAYAMA), por la utilización invariable de una manera transfiguradora y espiritual de pensar y por la visualización creadora.
Poniendo en práctica estos principios teóricos de un modo simultáneo y muy rápido logramos tocar estados cada vez más profundos, estados de felicidad interior, de fuerza y eficiencia en la acción, y estados de armonía interior que pueden conducir a realizaciones especiales.
Al final no necesitamos olvidar los principios conforme a cuales “un gramo de practica vale mas que toneladas de teoría” y que “el maestro en el arte de ser felices lo hace la practica”.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario